El gasto de las familias españolas mantendrá en 2005 la dinámica alcista iniciada
en 2003 y crecerá un 3,4 por ciento por el aumento de las rentas salariales y
el incremento de la riqueza inmobiliaria, según el último Informe sobre consumo
y economía familiar elaborado por Caixa Catalunya.
Así, se confirmaría la plena recuperación del consumo y la superación de la fase
de desaceleración registrada entre 1999 y 2002, cuando "el gasto ralentizó fuertemente
su ritmo de avance desde el máximo anual del 4,7% en 1999 al mínimo del 2,8% en
2001 y al 2,9% en 2002".
El informe subraya que un efecto derivado de este comportamiento "será el mantenimiento
de la tasa de ahorro de los hogares en un nivel cercano al 9% de la renta familiar
bruta disponible, que continuará situada por debajo de lo que había sido tradicional
en el país".
El estudio de Caixa Catalunya prevé que "la dinámica expansiva del consumo de
las familias se mantendrá a pesar de la incertidumbre existente sobre el futuro
económico, parcialmente derivada de la evolución del conflicto de Oriente Medio,
los precios del petróleo y la fortaleza del euro".
"El consumo español no parece verse afectado por los acontecimientos que se suceden
en la esfera internacional, o por lo menos, el impacto recibido sobre su expansión
parece ser menos intenso que en otros países de la Unión Europea, como Francia
y Alemania", apunta.
AUMENTO DE LAS RENTAS.
Caixa Catalunya destaca como factor determinante para la fortaleza del consumo
el aumento de la renta disponible de las familias --que será de un 6,3% en 2005
derivada del aumento del 6% anual, tanto de las rentas salariales, como del excedente
bruto de los empresarios individuales--.
"Así, el mayor incremento de la ocupación asalariada que de los autónomos, la
cada vez mayor contratación indefinida respecto a la temporal o la creciente incorporación
de mujeres al mercado laboral se destacan como factores que, por sus características,
provocan un impacto multiplicador del gasto familiar", señala.
Asimismo, resalta el importante incremento de la riqueza inmobiliaria de las familias
españolas que son propietarias de su vivienda, ya que esta riqueza en 1995 era
unas 5,2 veces superior a la renta familiar bruta disponible, mientras que en
2003 multiplica por 7,8 el valor de la renta disponible de los hogares.
Caixa Catalunya prevé que esta riqueza seguirá aumentando el año próximo a tasas
cercanas al 10%, "reforzando aún más el valor de este componente de la riqueza
familiar.