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LA LOCURA DE LA BOLSA: ABSOLUTAMENTE TODO TIENE SU EXPLICACIÓN.


LaBolsa.com
13 de diciembre de 2000 


La doble personalidad inversora no es la única vertiente en que el mundo de la bolsa y las finanzas muestra un cierto grado de locura. Si bien es cierto que detrás del comportamiento de la bolsa hay una serie de factores económicos y empresariales que en último término se imponen (puntualizando habría que decir que no todo el mundo está de acuerdo en esto, muchos inversores piensan que la bolsa está definitiva y completamente loca), ya les hemos comentado alguna vez que no hay que olvidar que al final todo lo relacionado con la economía encierra un factor humano fundamental: los agentes económicos somos personas, los inversores son personas, los empresarios son personas... y como personas habitualmente somos impredecibles, volátiles y tendentes a dejarnos llevar por los nervios muy a menudo. Y con ello tratar de reflejar todo lo que acontece en bolsa por medio de modelos matemáticos o racionales es muchas veces un intento baldío.

En "Entender la economía" les dábamos una definición de los economistas ciertamente crítica; otra similar a aquella dice que "Los economistas son aquellas personas que explicarán mañana porqué no ha ocurrido hoy lo que ellos predijeron ayer". Esto desgraciadamente es algo que ocurre con mucha frecuencia y que los economistas tenemos que entonar como un mea culpa; rara vez se encontrará usted con un experto en bolsa que no encuentre una manera de explicar lo que ha ocurrido, a menudo de manera contradictoria.

Los ejemplos son varios y frecuentes: uno bastante curioso se producía entre 1998 y 1999, cuando la atención de los mercados financieros internacionales se centraba en la crisis de la economía brasileña y la pérdida de valor de su divisa (el real); en aquel entonces podían leerse comentarios que un día achacaban las caídas de la bolsa de Sao Paolo a la debilidad del real y al día siguiente explicaban las subidas de esa misma bolsa por exactamente la misma razón (en "Entender la economía" les comentamos la relación entre el mercado de divisas y la bolsa).

Mención especial merece un concepto mágico que aparece casi siempre en cualquier explicación a un suceso ocurrido en bolsa: el "descuento". Si ante un hecho concreto los efectos no son los que cabía prever, los expertos dirán que el asunto ya estaba descontado por el mercado (es decir, reflejado en la cotización).