El Máximo reponsable de la empresa de apuestas británica Betfair
para España, Sacha Michaud, aseguró el sábado al periódico
Deia que las empresas de apuestas extranjeras
están deseosas de pagar impuestos en España y colaborar con el deporte
local.
Los británicos, líderes en el sector de apuestas
por internet, parecen dispuestos a sentar precedente en este sentido, y han
comenzado a ofrecer pelota vasca. Así, en su primer partido de pelota,
que enfrentó a Rubén Beloki y Patxi Ruiz, recibieron apuestas
por un total de 10.000€, una más que sorprendente cifra para un deporte
poco conocido fuera de nuestras fronteras, y en el que el negocio de las apuestas
ha estado siempre controlado por empresas tradicionales y se ha llevado en vivo
en el mismo frontón.
Las comisiones cobradas por Betfair,
entre el 2% y el 5% de las ganancias, son notablemente inferiores a las aplicadas
habitualmente por los corredores de apuestas, que rondan el 16%. De otorgarse
licencias de apuestas definitivamente,
como se viene anunciando desde hace tiempo, las empresas del juego comenzarían
a tributar en el estado y se acabaría la pérdida diaria de ingresos
provocada por la actual situación.
Debido a la alegalidad en la que se mueven, las empresas de apuestas
por internet no pagan impuestos localmente, sino que lo hacen en los países
en los que tienen su sede (normalmente paraísos fiscales, en el caso de
Betfair
en Inglaterra). Si tenemos en cuenta que los beneficios de Betfair
en 2005 ascendieron a 150 millones de euros, y crecen de forma contínua
desde hace cinco años (cuando se fundó la empresa) estamos hablando
de un sector que podría fácilmente convertirse en la principal fuente
de ingresos de las instituciones.