IMPLICAR AL PERSONAL: EL SORPRENDENTE CASO DE DURO FELGUERA
LaBolsa.com 17 de enero de 2001
Una de las razones más frecuentes por las que las compañías compran acciones propias
está en cubrir planes de incentivación del personal; la idea es implicar a los
trabajadores (habitualmente a los directivos) en el objetivo de crear valor para
el accionista, bien convirtiéndoles directamente en accionistas bien dándoles
derechos especiales para comprar acciones en un futuro (planes de stock options).
En España un caso reciente lo tenemos en Gamesa, que
compró cerca de un 1% de su propio capital en su salida a bolsa con esta motivación.
Otro caso quizá más claro lo protagonizó recientemente Duro
Felguera, que acordó a finales del pasado Diciembre vender a sus directivos
hasta un 5% de su capital a un precio mayor al de la cotización en bolsa, algo
que evidentemente debiera conseguir un mucho mayor grado de motivación e interés
de estos directivos por la recuperación de la acción en bolsa.
Al margen de la política de implicación del personal en los objetivos de la empresa,
muchos trabajadores compran acciones de su propia compañía; en España los directivos
están obligados a comunicar estas compras a la CNMV, compras que a menudo se interpretan
como una señal de que la acción puede estar infravalorada por la mejor información
de que disponen los directivos frente a los inversores en general. Directivos
de compañías como Repsol YPF, el BBVA
o Tecnocom han informado en las últimas semanas
a la CNMV
de haber comprado acciones de sus compañías.