El banco de inversión estadounidense Merrill Lynch registró pérdidas
por importe de 2.310 millones de dólares (1.624 millones de euros) en el
tercer trimestre, frente al beneficio neto de 3.000 millones de dólares
(2.108 millones de euros) en el mismo periodo de 2006.
La entidad admitió que el resultado obtenido ha sido muy inferior al pronosticado
el pasado 5 de octubre, cuando el 'broker' anunció que sus cuentas se verían
lastradas por la provisión de 5.467 millones de dólares (3.867 millones
de euros) en relación con inversiones 'subprime' y compromisos de financiación
apalancada. Sin embargo, finalmente los apuntes por estas partidas han alcanzado
los 7.900 millones de dólares (5.551 millones de euros).
"Las provisiones relacionadas con hipotecas y compromisos de financiación
apalancada en la unidad de renta fija, divisas y materias primas (FICC por su
sigla en inglés) han reducido nuestra evolución financiera en el
trimestre. A la vista de las dificultades en los mercados de crédito y
de los análisis adicionales realizados hemos reexaminado las posiciones
en obligaciones de deuda colateralizada (CDO) que aún mantenemos desde
una perspectiva más conservadora", dijo Stan O'Neal, presidente y
consejero delegado de Merrill Lynch. "El resultado ha sido una mayor provisión
de estos activos de la inicialmente prevista", añadió.
La facturación de la firma financiera sumó 577 millones de dólares
(406 millones de euros), lo que representa una caída del 94% respecto al
mismo periodo de 2006, lastrada por las pérdidas sufridas por su división
de mercados globales y banca de inversión, que no pudo compensarse por
el crecimiento en su unidad de banca privada.
En el conjunto de los nueve primeros meses del año, Merrill Lynch obtuvo
un beneficio neto de 2.000 millones de dólares (1.405 millones de euros),
un 61% menos que en el mismo periodo de 2006, mientras que su cifra de negocio
alcanzó los 20.000 millones de dólares (14.053 millones de euros),
un 23% menos.
"Esperamos que las condiciones del mercado para aquellos activos respaldados
por hipotecas 'subprime' mantengan la incertidumbre y estamos trabajando para
resolver el impacto en la compañía de las posiciones que conservamos",
explicó O'Neal. "Más allá del ámbito de las titulizaciones
hipotecarias, confiamos en que la tendencia de la economía global es favorable
y que nuestros negocios pueden comportarse tan bien como lo han hecho todo el
año", añadió.
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