Todo lo que sea renunciar hoy a utilizar dinero con la esperanza de recuperarlo
aumentado en el futuro puede considerarse como una inversión; pero tradicionalmente
se habla de tres grandes alternativas: la Renta Variable (por ejemplo la
bolsa), la Renta Fija (por ejemplo un bono) y el Efectivo (por ejemplo
una cuenta bancaria).
Las tres alternativas tienen sus riesgos, pero éstos son menores para el
efectivo que para la bolsa. Además en general la Renta Variable y la Renta Fija
tienden a mostrar comportamientos opuestos: cuando la bolsa baja, los bonos suben
y viceversa (aunque no siempre es así). Por eso repartiendo nuestra inversión
entre las tres alternativas moderamos el nivel de riesgo que corremos. (Más información
en el "Manual del Inversor").
En general para la inversión en Renta Fija es una buena idea utilizar Fondos de
Inversión (para el pequeño inversor se trata de un mercado difícil, especialmente
porque requiere mover cantidades importantes de dinero).
Diversificando la inversión en bolsa
Cuando invertimos en bolsa estamos comprando y vendiendo empresas. Y aunque
no siempre es así, la cotización de la empresa debería ir ligada a la marcha de
sus negocios.
Si invertimos en distintos negocios es probable que cuando unos vayan bien,
otros vayan mal, otros regular... con lo que nuestra inversión no estará expuesta
únicamente al riesgo de un negocio. Incluso si no se cumple esa relación marcha
del negocio - cotización de la empresa, es un hecho que no todas las cotizaciones
suben y bajan al mismo tiempo, con lo que invirtiendo en distintas acciones compensaremos
subidas con bajadas.
En este sentido es buena idea diversificar comprando acciones de empresas que
trabajen en distintos sectores de actividad (eléctricas, constructoras, portales
de Internet, fabricantes de lencería...) o en distintas zonas geográficas (Europa,
Latinoamérica, EE.UU....).
El máximo nivel de diversificación lo conseguiríamos invirtiendo en todas las
empresas de todos los lugares ("indexar la inversión"),
con lo que pondríamos en juego la máxima "Como media
la bolsa es el instrumento de inversión que más dinero ha hecho ganar a los inversores
a largo plazo": Invertir en "todo" es convertirse en un inversor medio.
Además de estas maneras habituales de intentar reducir riesgos en la inversión
en bolsa, hay al menos otras tres igualmente interesantes:
diversificar en el tiempo, en la riqueza y en los intermediarios de inversión.