Aunque el saldo de la semana arroja pocos cambios en el conjunto de la bolsa española,
nos acercamos a final de mes con significativas ganancias (especialmente
en los valores ligados a la Nueva Economía que cotizan en el Nuevo
Mercado). En ello ha tenido mucho que ver lo que ocurre
en EE.UU., el motor de la economía mundial: allí esta semana Alan Greenspan
ha venido a confirmar que la economía prácticamente ha dejado de crecer, y todo
parece indicar que a la reciente bajada de tipos de interés de principios de este
año se unirá otra la semana que viene. Además el señor Greenspan ha dado el
visto bueno a las reformas fiscales (bajadas de impuestos) que piensa adoptar
el nuevo presidente Bush.
En principio todo ello debería reflejarse positivamente en las bolsas, pero
parece que entre los inversores aún subsisten ciertas dudas sobre si todas estas
medidas no llegan demasiado tarde: de momento son varias las empresas cotizadas
que están publicando unos beneficios que quedan por debajo de lo esperado por
los analistas, muchas además están recortando sus previsiones para este año (ya
no sólo en EE.UU., esta semana hemos visto un ejemplo que se ha contagiado a las
empresas de telecomunicaciones europeas en Deutsche Telekom). Y con ello parece
que la subida de la bolsa de las últimas semanas sigue viniendo salpicada de importantes
altibajos y volatilidad.
En el caso concreto de la bolsa española de lo que no cabe duda es de que estamos
viviendo sesiones muy animadas por las noticias empresariales: esta semana
tenemos que destacar:
· La sorprendente decisión de Telefónica Móviles
de no acudir a la subasta UMTS en un mercado señalado
inicialmente como prioridad estratégica, Francia. A pesar de ello la compañía
se reafirma en su intención de entrar en el mercado de telefonía móvil francés,
y algunos analistas ya especulan con la posibilidad de que lo haga a través de
una operación corporativa, quizá relacionada con Bouygues. De momento su matriz
ha reforzado su alianza con la portuguesa
Portugal Telecom.
· La apuesta del BBVA por el mercado
Latinoamericano, que además parece mostrar síntomas de mejoría económica.
El banco publicó además esta semana resultados valorados positivamente por los
analistas.
Para la semana que viene nos mostramos optimistas sobre la evolución del mercado,
en especial en la medida en que se confirmen las expectativas sobre un posible
recorte de tipos en EE.UU. En Europa, y en nuestra bolsa, seguiremos seguramente
una vez más a pies juntillas lo que desde el otro lado del Atlántico se nos indique,
y por ello no parece excesivamente importante que en la reunión del Banco Central
Europeo del próximo jueves no se vayan a tocar los tipos de interés (desde el
Banco siguen asegurando que el freno al crecimiento económico que vivimos aquí
no es alarmante). Y para terminar, a los que creen que
los economistas acostumbramos a equivocarnos les informamos de que nuestros
informáticos presentan también una visión optimista.