Siendo cada vez más evidente que nos encontramos en un momento de crisis económica
a nivel global (de momento no recesión, aún crece la producción y los beneficios)
la comunidad financiera internacional está especialmente pendiente de que el
motor de la economía mundial, EE.UU., supere el mal momento vivido en los últimos
trimestres y lidere una recuperación general que los expertos esperan para este
mismo semestre.
Y durante esta semana las pistas que nos han llegado desde ese país no han sido
del todo positivas: la situación de la industria americana sigue empeorando
(bien es cierto que los datos que hemos conocido hablan
del pasado, para el futuro queda la esperanza de que las bajadas de tipos de
interés ejerzan sus efectos animadores).
Si en lo puramente económico las noticias no han sido para aplaudir con las
orejas, algunos de los grandes gigantes empresariales se han demostrado capaces
de capear el temporal: esta semana compañías como Yahoo,
Motorola, Microsoft y General
Electric han dicho, a través de sus beneficios y expectativas, que "las
cosas no van tan mal". Y con ello han propiciado que la mayoría de las principales
bolsas del mundo arrojen en los últimos días un saldo positivo.
Pero mientras esperamos la recuperación americana como agua de Mayo, ésta se
demuestra cada vez más urgente: si en Latinoamérica ya sabemos desde hace tiempo
que hay graves problemas, estos días cunde la amenaza de que volvamos a ver
una importante crisis en las economías del Sudeste Asiático... y ello no afectaría
ya casi en exclusiva a España, tendría considerables efectos en EE.UU. y por
extensión en todo el mundo.
Por eso los expertos urgen a que todos adoptemos las recetas anti crisis que
ya ha puesto en marcha EE.UU. y que en otras partes del mundo, como en Europa,
nos resistimos a poner en marcha... así que, aunque esta misma semana Wim Duisemberg
lo negaba, hay muchas posibilidades de que en las próximas semanas (quizá la
que viene) veamos recortes de tipos de interés por el B.C.E... y si no las vemos
tendremos serias razones para preocuparnos.
Entre tanto la bolsa española es de las pocas que terminan la semana con pérdidas,
motivadas básicamente por el temor a la crisis
financiera Argentina y su extensión en Latinoamérica; como único consuelo
nos queda el que, si finalmente se devalúa el Peso y/o si Argentina suspende
pagos, la bolsa española ya habrá descontado prácticamente todo lo malo.
Con ello Telefónica y sus filiales se dejan esta
semana entre el 5% y el 10% de su valor (con la excepción positiva de Terra,
favorecida por los buenos resultados de Yahoo), y algo más moderadas son las
caídas del BBVA y el BSCH.
Sin embargo sorprende el relativamente buen comportamiento de Sol
Meliá, una acción cuya cotización a tradicionalmente muy ligada a la evolución
del P.I.B. latinoamericano. Para añadir leña al fuego, esta semana algunos valores
de crecimiento han sufrido un espectacular castigo: destacan los de Jazztel,
Zeltia y Prisa,
todos ellos muy comentados en nuestro foro. Y rizando el
rizo, el culebrón de Iberia cada vez se enreda
más aunque estos días parece que la solución podría
estar cerca...
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