América Latina es todavía un mercado atractivo para la banca española con presencia
en estos países y 2003 será un año de consolidación para entidades financieras
con una fuerte presencia en el subcontinente.
Estas son algunas de las conclusiones del libro 'La banca en Latinoamérica. Reformas
recientes y perspectivas' elaborado por el Servicio de Estudios de 'La Caixa'.
El director de estudios bancarios del proyecto, Josep M. Liso, explicó en rueda
de prensa que "las oportunidades continúan estando" en Latinoamérica para "los
bancos españoles con base sólida" en estos países.
Asimismo, subrayó la "dificultad" de penetrar en estos mercados en el caso de
nuevas entidades financieras que todavía no han invertido en Latinoamérica.
Liso apostó por que 2003 sea un año de "consolidación" para los bancos españoles
con presencia en países latinoamericanos y recomendó "no hacer nuevas inversiones
en otros países".
Según Liso, 2001 fue un año "rentable" para estas operaciones y "en general",
2002 también lo fue.
En su opinión, "las perspectivas indican que siguen siendo mercados rentables,
pero se han tomado medidas de riesgo", debido a situaciones como la crisis de
Argentina.
Los sistemas bancarios latinoamericanos más representativos por su tamaño son,
por este orden, Brasil, México, Argentina y Chile.
Las características comunes de estos mercados bancarios son el aumento de capital
extranjero, la tendencia a la privatización, la reducción del número de entidades
y la concentración bancaria.
Las mayores inversiones extranjeras proceden de bancos estadounidenses, como Citigroup
y Fleet Boston, y españoles, como SCH y BBVA.
La entrada fuerte de la banca española data de la segunda mitad de los años noventa
y se centró en la adquisición de participaciones de control en entidades domésticas.
Según una de las autoras de la obra, Monserrat Soler, la entrada de un grupo financiero
extranjero en el mercado doméstico es "difícil" debido a la competencia local.
En el caso de la banca española, tuvieron una especial importancia los vínculos
culturales y el conocimiento de la lengua.
Las razones por las que estos cuatro países constituyen un mercado interesante
para la banca española son, sobre todo, los elevados tipos de interés y las mejores
perspectivas de rentabilidad de la banca norteamericana, ya que opera con unos
márgenes de intermediación y ordinarios muy por encima de los obtenidos por la
banca española y europea.
En contrapartida, los gastos de explotación son elevados y el ratio de eficiencia
se sitúa "notablemente" por debajo de la media española y europea, a excepción
de Chile, que es el sistema financiero más desarrollado de la zona.
Según datos de 2001, Brasil, México, Argentina y Chile representan el 72 por ciento
de los activos de la banca sudamericana.
En cuanto a la clasificación de los diez principales grupos bancarios latinoamericanos,
Brasil tiene seis de ellos, México, tres, y Chile, uno.
La banca española está presente en cuatro de estos grandes grupos.
En concreto, el Grupo Financiero BBVA Bancomer en México, el Grupo Financiero
Santander Serfin, también en México, el Grupo Santander Banespa, en Brasil, y
Banco Santiago y Banco Santander en Chile.
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