Las entidades financieras creen que los riesgos derivados de la reputación son
la principal amenazada a la que se enfrenta su valor de mercado, aunque el riesgo
de crédito sigue siendo la mayor preocupación en relación con los beneficios;
así lo desvela una encuesta a directivos elaborada por la consultora PricewaterhouseCoopers,
según la cual los riesgos cuantificables siguen acaparando "demasiada atención"
en perjuicio de cuestiones como el gobierno corporativo.
Según el estudio 'La gestión del riesgo en el sector financiero', elaborado por
PwC en cooperación con 'The Economist', un 34% de los 130 directivos consultados
en Estados Unidos y Europa creen que el riesgo reputacional es "la amenaza mayor"
para el valor de mercado, un 41% que es una "amenaza grave", un 20% que lo considera
una "amenaza menor" y un 2% apunta que "no es una amenaza".
Respecto a los demás riesgos para el valor de la compañía, por detrás de la reputación
se colocan como "mayor amenaza" el riesgo de mercado o de crédito (25% ambos),
el normativo (18%) o el de negocio (16%).
En este sentido, los analistas apuntan que "los riesgos cuantificables todavía
acaparan la mayor parte de la atención entre las entidades financieras".
Es más, cuando las preguntas se refieren a las amenazas para los beneficios de
la entidad, la respuesta de los directivos cambia: el riesgo de crédito se coloca
a la cabeza de las preocupaciones, con el 37%, seguido del riesgo de mercado (31%),
los riesgos regulatorios (25%) y los riesgos operaciones o de negocio (23% ambos).
El riesgo reputacional llega en sexto lugar, con el 22%.
De hecho, al evaluar la eficiencia de la organización en la gestión de riesgos,
los tradicionales riesgos de crédito, liquidez, mercado o normativos son los mejor
'atendidos', con niveles de máxima eficiencia que van del 31 al 22%; el riesgo
reputacional sólo es gestionado de forma "muy eficiente" en el 13% de las organizaciones,
de forma "eficiente" en el 62% y de forma "ineficiente" en el 24%.
"Las entidades financieras continúan centrándose en cumplir los requerimientos
regulatorios y solamente, y de forma secundaria, se centran en proteger y mejorar
el valor de su marca", explican los autores del estudio, instando a las entidades
financieras a "reforzar la cultura del riesgo" y a adoptar políticas más proactivas.
REACCION A LA NORMATIVA
De hecho, la encuesta revela también que para un 31% de las empresas las presiones
normativas han sido factor clave para el cambio en la gestión del riesgo, seguidas
de la volatilidad de los mercados financieros (22%) o la evidencia de ventaja
competitiva (17%). Los escándalos financieros y las demandas de transparencia
se colocan en el 16%.
En todo caso, un 82% de los directivos reconoce que el temor a riesgos potenciales
es sensiblemente mayor que hace dos años. Sin embargo, según PwC, las entidades
financieras "todavía tienen un camino por recorrer para alcanzar una verdadera
cultura de gestión del riesgo".
En palabras del socio responsable del sector financiero en la Consultoría de Negocio
de PwC, José Luis López, aunque se ha avanzado, las entidades financieras "no
tienen una visión global del riesgo".
Finalmente, el informe de PwC y 'The Economist' incluye una serie de recomendaciones
para implantar una cultura de gestión del riesgo: prestar la misma atención a
los riesgos cuantificables y a los no cuantificables; identificar, reportar y
cuantificar todos los posibles riesgos; extender el conocimiento del riesgo por
toda la organización; y hacer que su gestión sea "responsabilidad de todos".
Asimismo, aconseja que los gestores de riesgo "tengan poder" pero también que
sean "controlados"; evitar productos y negocios para los que la entidad no está
preparada; aceptar "que la incertidumbre existe"; asumir que una buena gestión
de riesgo crea valor; y definir y conservar esta cultura en el seno de la entidad.
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