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ESCRITO POR: bollito  [08:33 25/abr/2008] Añadir a bollito en favoritos

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  Fundación Federico Engels ..

Marxismo Hoy nº 122

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Mayo 2004

Portugal 1974 - La Revolución de los Claveles





Portugal 1974

La Revolución de los Claveles (1)



Rui Faustino

Los 25 años pasados desde el 25 de Abril son una fecha demasiado importante para que la burguesía, sus políticos y sus periódicos la puedan pasar por alto. Sería demasiado obvio. Por eso hablan de ella, pero con el objetivo de ocultar lo que realmente pasó, para que la nueva generación de trabajadores no posea memoria de lo que sucedió en el 74/75, más allá de la fabricada por los ideólogos de la clase dominante.


La burguesía intenta transmitirnos la idea de que todo se trató de una simple revolución democrática, deseada, por otra parte, por todos los "portugueses de bien". Y, si tal transición no fue totalmente pacífica, fue porque se cometieron "excesos", "radicalismos", "locuras", que serían, claro, responsables de todo lo malo que sucedió en el país durante años. Se trata de la misma burguesía que negó los derechos democráticos a la clase trabajadora, para organizarse, para defenderse. La misma burguesía que durante décadas se lucró con los bajos salarios y las condiciones inhumanas a los que sujetó a los trabajadores con el auxilio de los soplones, de los pides asesinos y de todo el aparato represivo. La misma burguesía que durante años no dijo un ¡ay!... ¿Alguna vez un capitalista se pudrió en prisión? ¿O fue impedido de decir o hacer lo que le diera la gana?

Los "excesos", los "radicalismos" y las "locuras" a los que la burguesía se refiere fueron las ocupaciones de tierras y de casas desocupadas, la autogestión, las nacionalizaciones, las Comisiones de trabajadores, vecinos y soldados que discutían, decidían y ejecutaban (es decir, los órganos del poder obrero embrionario). La "locura" fue, en definitiva, la acción heroica de la clase trabajadora de derribar el capitalismo, de expropiar a sus expropiadores, de transformar radicalmente la sociedad porque sólo el socialismo podía y puede satisfacer nuestras aspiraciones. Los trabajadores no hicieron la revolución para "decidir, una vez cada cierto número de años, qué miembros de la clase dominante han de oprimir y aplastar al pueblo en el Parlamento" (Lenin, El Estado y la revolución). Los trabajadores hicieron una revolución para cambiar el mundo. La revolución del 74/75 fue una revolución proletaria.




Antecedentes para la revolución


No se trata de semántica. Todas las revoluciones poseen un carácter de clase. Es decir, en todas las revoluciones existe un grupo social que arrastra a los demás en la lucha contra lo que es arcaico y está sobrepasado históricamente, y, claro, contra los que se oponen a la desaparición del viejo orden.

También en Portugal la burguesía hizo su propia revolución. Entre 1820 y 1834 (cuando los miguelistas y la antigua nobleza fueron definitivamente derrotados) la burguesía y sus políticos llevaron a cabo una lucha contra el viejo orden feudal, llegando hasta el punto de la guerra civil. Esto no tiene nada de sorprendente si pensamos que ninguna clase dominante, a lo largo de la historia, dejó de luchar por todos los medios y hasta las últimas consecuencias para mantener sus privilegios y posición social.

La burguesía portuguesa destruyó entonces, lo que quedaba de las viejas relaciones feudales de producción y el Estado absolutista que sobre ellas se erguía, a través de la desaparición del diezmo y la sisa (impuesto de transmisión de propiedades) y las restricciones al comercio y la producción. Abolió el mayorazgo (los privilegios del hijo varón primogénito) y expropió las órdenes religiosas monacales, volviendo plenas la posesión y transacción de la tierra. Implantó una Constitución y creó un parlamento, separando los poderes ejecutivo, legislativo y judicial.

Pero la burguesía era demasiado débil. Esto sólo era consecuencia del atraso económico del país, con una industria incipiente, un comercio arruinado por la independencia de Brasil, el lastre de los terratenientes y, como corolario, el escaso peso social de la burguesía. El resultado de todo esto fue la incapacidad de la burguesía portuguesa de llevar a cabo el conjunto de tareas históricas que le competían a su revolución.

Al contrario de lo que ocurrió en la Revolución Francesa de 1789, la burguesía portuguesa fue incapaz de llevar a cabo una reforma agraria que repartiese la gran propiedad entre los campesinos. No acabó con los latifundios de la nobleza, y las tierras expropiadas a la Iglesia fueron divididas entre ella y los latifundistas. Fue incapaz de proceder a la modernización del país. El ímpetu de progreso del fontismo fue sólo posible gracias al período de crecimiento general que el capitalismo disfrutó entre 1848 y 1870. No consiguió alterar el papel de Portugal en la división internacional del trabajo; no liberó al país de la asfixiante tutela del imperialismo inglés, que era el principal socio comercial. Finalmente, no sólo no abolió la monarquía, sino que tuvo que apoyarse en uno de los partidos dinásticos que luchaban por el trono. Para colmo, fue obligada a aceptar una Constitución otorgada por Don Pedro y no redactada por los políticos burgueses, una Constitución que, por cierto, ¡permaneció en vigor, con alteraciones mínimas, hasta la implantación de la República en 1910! Y no es necesario comentar lo que significó la carrera de la burguesía para conseguir títulos nobiliarios después de la victoria sobre la antigua nobleza...

Todas las revoluciones tienen un carácter de clase. Ahora bien, no todas las revoluciones cambian las relaciones sociales de producción. La revolución republicana, por ejemplo, sólo llevó a cabo cambios políticos, cambios en cuanto a la forma de organización del Estado, conservando las relaciones sociales existentes. Pero la implantación de la República no fue sólo una revolución política. Fue, también, la última oportunidad de la burguesía de jugar un papel progresista.




Dificultades estructurales del desarrollo capitalista en Portugal


Éste no es el lugar para tratar a fondo la historia de la I República. Pero importa retener algunas cosas. Una vez más la burguesía portuguesa fue incapaz de llevar a cabo las tareas que le competían históricamente. Estos fracasos no se dieron por casualidad o mala suerte. Para modernizar el país, para impulsar su industrialización, eran necesarias tres cosas: capitales, mercados y mano de obra.

Los capitales eran escasos y, además, teniendo en cuenta la cerrada competencia externa —en especial la británica—, no eran invertidos en su mayor parte en la industria. Era mucho más seguro invertir en la adquisición de inmuebles, en la especulación, en el comercio y en la financiación de la deuda pública a través de títulos del Tesoro. Fue lo que la burguesía hizo. Buscando un buen margen de beneficio, se inhibió de invertir en la industria, precisamente al contrario que en los países avanzados.

El mercado interno era escaso, debido a la baja renta de una población dividida entre una masa de campesinos que disponían de poco más que lo suficiente para vivir, un proletariado cuyos salarios siempre estaban bajo presión por la "necesidad de abaratamiento del factor trabajo" y una pequeña burguesía urbana muy frágil. El atraso del campo, a su vez, limitaba la adquisición de productos industriales. Quedaban los mercados coloniales, pues los restantes, los de los países desarrollados, estaban excluidos por la débil productividad de la economía portuguesa, sin posibilidades de vencer en el mercado mundial.

Finalmente, la mano de obra sólo podía ser liberada en el campo con la modernización agrícola, mas ésta era imposible mientras la estructura social agraria permaneciese dividida en una enorme base de millares y millares de familias campesinas sin capital, muchas veces sin tierra o con poca tierra, y una oligarquía agraria que no sentía ningún estímulo para invertir, al disponer de una vasta y barata mano de obra. Era precisamente esta composición social del campo lo que confería poder e influencia a los terratenientes.

Alterar la posición relativa de Portugal en la división internacional del trabajo, esto es, su papel en el mercado mundial, significaba enfrentarse a los intereses ingleses, que tutelaban, de hecho, la economía nacional. Esto no se podía hacer. El capitalismo portugués necesitaba los capitales y préstamos internacionales, sobre todo británicos. También necesitaba los mercados coloniales. No se podía, simplemente, enfrentarse a "la señora de los mares" (Gran Bretaña); además, la burguesía portuguesa temía que los conflictos anglo-germanos se resolviesen con el reparto de las colonias lusas. En la cuestión de la dependencia imperialista del país los burgueses tenían las manos atadas, y si se realizaba una política proteccionista no era lo suficientemente agresiva como para eliminar la cuota de mercado interno de los exportadores británicos. Los políticos republicanos burgueses, una vez en el poder, abandonaron la retórica nacionalista y anti inglesa para convertirse a las "razones de Estado". Las mismas "razones de Estado" que estuvieron detrás de la participación en la guerra imperialista de 1914-18 al lado de la "vieja aliada".

También tenía la burguesía que expropiar a los latifundistas, abrir paso a la modernización del campo, liberar mano de obra para la industria y, en fin, modernizar el país. Pero no podía. Para llevar a cabo esa tarea necesitaba apoyarse en el proletariado y en las masas de la pequeña burguesía urbana (como se vio cada vez que frenó una intentona monárquica). La burguesía industrial no se oponía al latifundio, a las dimensiones de la propiedad agraria. Ciertamente, le molestaba la excesiva influencia de los intereses latifundistas, pero en el fondo temía más al "pueblo" que a la reacción ultramontana. Al contrario que la burguesía francesa en 1789, no lideró a la "nación" contra los obstáculos que el viejo orden se obst

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CONVERSACIÓN:

   te refieres al golpe de estado en Portugal que terminó - [turboman] - 08:19, 25/Abr
   Efectivamente: 25 de abril de 1975. Saludos. (s/t) - [LARGOPLAZO] - 08:21, 25/Abr
   Largo, fue en el 1974, una años antes de morir Franco (s/t) - [turboman] - 08:27, 25/Abr
   Si señor, al César lo que es del César - [casarey] - 08:29, 25/Abr
   efectivamente - [bollito] - 08:30, 25/Abr
   texto completo - [bollito] - 08:33, 25/Abr
   esperemos que salga completo el texto - [bollito] - 08:36, 25/Abr
   imposible de salir el texto completo - [bollito] - 08:38, 25/Abr
   Franco murió el 20 de noviembre de 1975 y, en efecto, ... - [LARGOPLAZO] - 08:35, 25/Abr
   saludos a tod@s. Hemos empezado el día con un poco de historia. (s/t) - [turboman] Feliz - 08:45, 25/Abr
   buenos días veo que sige viva la revolucion de los claves (s/t) - [bollito] - 08:20, 25/Abr
   Muy poético se levanta usted. - [casarey] Carcajada - 08:20, 25/Abr
   Obrigado a los dos por vuestras poesias (s/t) - [bollito] - 08:25, 25/Abr
   Saludos LP. Mi reconocimiento a todos los que han luchado - [kzanol] - 08:32, 25/Abr
   Largo, ahora q se lo he mandado a mis amiguetes me siento - [kzanol] - 08:41, 25/Abr
   Has hecho bien. De eso se trata. Un abrazo. (s/t) - [LARGOPLAZO] - 08:53, 25/Abr
   a la sombra de una encina - [sono] Feliz - 09:01, 25/Abr


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