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Colonial propone a los bancos acreedores vender Riofisa en vez de la francesa SFL.
(EXPANSION)
El consejo de administración de la inmobiliaria quiere quedarse a toda costa con el 51% de la filial gala, y plantea desprenderse, a cambio, de un 33% del capital, de la filial de centros comerciales y de un paquete de activos.
En medio de las turbulencias que ha desatado en los sectores financiero e inmobiliario la suspensión de pagos de Martinsa Fadesa, Colonial sigue negociando discretamente con sus bancos acreedores la refinanciación de los casi 6.400 millones de euros a los que asciende la parte no amortizada de su crédito sindicado.
Suscrito para financiar las compras del 15% de FCC y de Riofisa, así como la absorción de Colonial por parte de Inmocaral, el préstamo sindicado representa la parte del león de una deuda que, a 31 de marzo, se elevaba a 8.973 millones de euros.
Negociaciones
Las negociaciones entre la inmobiliaria, controlada por un sindicato de entidades financieras lideradas por La Caixa y Popular, y los acreedores del préstamo sindicado, encabezados por los bancos Royal Bank of Scotland, Calyon, Eurohypo y Goldman Sachs, se desarrollan desde la semana pasada con el propósito de firmar en las próximas semanas la novación del contrato de financiación.
Como ya adelantó EXPANSIÓN el jueves 3 de julio), el consejo de administración de Colonial, presidido por Juan José Brugera, no quiere desprenderse de su filial francesa Societe Foncière Lyonnaise (SFL), en la que controla un 84% del capital, al considerar que es un activo estratégico que hay que mantener a toda costa, por las suculentas rentas que genera (170 millones de euros en 2007). El propósito de Colonial es mantener la mayoría del capital (51%) en la filial francesa, desprendiéndose del 33% de las acciones.
No obstante, la compañía es consciente de que los bancos acreedores pueden tener la última palabra en este asunto. La venta del 33% de SFL, con la que la compañía podría embolsarse fondos de unos 700 millones, podría no ser suficiente para las entidades acreedoras, que tampoco pasan precisamente por su mejor momento.
De este modo, Colonial ve más factible plantear a los bancos la sustitución de la venta de SFL por la desinversión en Riofisa, la compañía de centros comerciales y parques logísticos, que costó 2.000 millones de euros a la Colonial de Luis Portillo. La venta, de esta forma, toma cuerpo frente a la idea original de buscar socios financieros para Riofisa. La empresa cuenta actualmente 21 proyectos en desarrollo que requieren una inversión de 2.930 millones en los próximos cinco años.
Ventas separadas
Según las fuentes consultadas, la desinversión de Riofisa podría dividirse en dos partes, dado que apenas existen operadores que mezclen, en su cartera de activos, centros comerciales con parques logísticos y empresariales. “Es más interesante vender separadamente los centros comerciales por un lado, y el resto de activos de Riofisa por otro, que toda la compañía en conjunto”, señalan.
De esta forma, el consejo plantea a los bancos acreedores sustituir la venta del 84% de SFL por la venta de Riofisa, la desinversión del 33% del capital de SFL y la venta de un paquete de inmuebles, que por su perfil patrimonial, (al contrario que los de Martinsa Fadesa, mucho menos líquidos en este período de crisis inmobiliaria), sí encuentran receptores en el mercado. A estos activos podría sumarse el traspaso del 15% de FCC.
De Miguel deja mañana la empresa
Mariano de Miguel, consejero delegado de Colonial, abandonará mañana la inmobiliaria y será sustituido con toda probabilidad por Pere Viñolas, responsable del área de corporate finance del grupo de servicios financieros Riva y García y ex consejero delegado de la disuelta inmobiliaria Filo. Por su parte Mariano de Miguel formaliza la salida de una empresa que presidió entre diciembre de 2007 y junio de 2008 y que mantuvo a flote en medio de la turbulenta trayectoria vivida en los últimos meses en el seno del accionariado.
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