METROVACESA, QUIÉN LA HA VISTO Y QUIÉN LA VE. CON RIVERO CAMBIÓ UN CICLO Y TERMINÓ UNA ETAPA
Redacción (La carta de la bolsa)
Busca dinero por todos los foros para refinanciarse ¡Quién la ha visto y quién la ve! ahora que su antiguo mentor, Joaquín del Rivero, vuelve a pisar y comprar suelo español a través de Gecina (sede de BMW en Madrid).
Metrovacesa pierde toda la fuerza en el mercado bursátil tanto por los efectos inducidos por un sector que aún no ha encontrado fondo como por los efectos colaterales derivados de un ciclo expansionista sin precedentes. Meses después, los observadores coinciden en que con Joaquín Rivero se cerró una etapa en Matrovacesa y, acto seguido, cambió el ciclo inmobiliario a peor.
Metrovacesa se ha lanzado a la captación de nuevos accionistas de perfil institucional con el fin de obtener recursos, reducir la participación de más del 70% que la familia Sanahuja tendrá en su capital y aumentar su ‘free float’. Los expertos entienden que la tarea es ardua y que los resultados finales serán mínimos, si es que los hubiera. Los tiempos no corren a favor de las inmobiliarias ni dentro ni fuera de la Bolsa. Además, los resultados son caóticos.
La inmobiliaria obtuvo un beneficio neto de 130,9 millones de euros durante el primer semestre del año, lo que supone un descenso del 87% en relación al mismo periodo de 2007. La caída del resultado responde fundamentalmente a la segregación que el grupo realizó el pasado año, por la que se escindió la filial francesa Gecina, y también por el descenso de las ventas de promoción residencial. Los ingresos de
Metrovacesa cayeron un 6% entre enero y junio, hasta 440 millones de euros, mientras que su beneficio bruto de explotación (Ebitda) se redujo un 38,1%, hasta 267,8 millones.
De cualquier modo, la inmobiliaria está abierta a distintas fórmulas para dar entrada a nuevos socios, como son la venta directa de acciones por parte de los Sanahuja, el intercambio de estos títulos por activos de patrimonio e incluso una operación corporativa con otra sociedad a través de un intercambio de acciones.
Así lo avanzó hace algún tiempo el consejero delegado de la compañía, Jesús García de Ponga, quien se encargó de iniciar tras la Semana Santa una ‘road show’ por todo el mundo, principalmente Europa, para dar a conocer la sociedad y captar inversores. Para ello, según explicó, diferenciará a
Metrovacesa del sector inmobiliario español y, en concreto, del sector residencial, y venderá el giro patrimonialista que desarrolla la compañía. Con su nuevo plan estratégico, en 2010 la venta de vivienda sólo supondrá un 10% de su negocio.
Nuevos socios
La búsqueda de nuevos socios por parte de
Metrovacesa coincide con el hecho de que la mayor parte de las inmobiliarias están inmersas en procesos de reestructuración financiera y de búsqueda de fondos soberanos, que es lo que pretendió sin éxito
Colonial con el fondo de inversión del Gobierno de Dubai. Este tipo de fondos encaja en el perfil que busca la inmobiliaria de los Sanahuja, junto con fondos de inversión y de pensiones. Ya en la junta general de accionistas de la inmobiliaria, García de Ponga enmarcó esta venta de acciones en la etapa de “reconstrucción de recursos propios” que ha iniciado tras cerrar la segregación.
La otra parte de este proceso será la captación de unos 1.400 millones de euros mediante una emisión de bonos convertibles por 700 millones y el inicio de la venta de activos prevista en su plan estratégico con desinversiones por otros 700 millones.
METROVACESA EN BOLSA
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Venta de activos
El primer ejecutivo de la inmobiliaria mostró su confianza en poder cerrar ventas de activos pese a la actual situación, dado que se trata de activos en alquiler (viviendas en Madrid y País Vasco, residencias de ancianos y locales comerciales). Respecto a la emisión de bonos, la compañía confía en que finalmente podrá abordarse en la segunda mitad del ejercicio.
Adicionalmente,
Metrovacesa obtendrá otros 500 millones de euros con al incorporación a la sociedad de activos de Sacresa, sociedad de los Sanahuja, prevista para antes del próximo mes de junio. Además, hoy obtuvo ‘luz verde’ de la junta para, si lo estima conveniente, emitir títulos de deuda por un máximo de 1.500 millones de euros (importe en el que se incluye la referida emisión de bonos).
El consejero delegado indicó en la junta que la sociedad cerrará estas operaciones y hará caja antes de seguir con la estrategia de internacionalización emprendida en 2007 con la compra de activos en Reino Unido y Alemania. Precisamente, la compañía tiene también pendiente para este ejercicio la refinanciación de la deuda de unos 1.266 millones de euros asociada a la compra de la sede del HSBC en
Londres a través de una titulización.
Respecto al traspaso de los 37 inmuebles de la ex filial Francesa Gecina, valorados en unos 1.950 millones, pendientes de la segregación, prevé alcanzar un acuerdo con sus ex socios Joaquín Rivero y Juan Bautista Soler para solventarla en el “corto plazo”.
Saludos.